Debunking Myths

13 diciembre 2005

El chico hechizado, parte IV

Amigos y vecinos se expresan públicamente — Por primera vez


Por: Mark Opsasnik
Traducción: Marcos Mozas

Cottage City, Maryland, es una pequeña comunidad de clase trabajadora de unos 1.200 residentes que está emplazada tranquilamente a una milla del límite nororiental de Washington, D.C. Enclavada entre los pueblos de Colmar Manor y Brentwood, Cottage City está ubicada unas dos millas en dirección este por la Avenida de Rhode Island (Ruta Uno) de Mount Rainier. Originalmente fundado en 1904 como un pueblo llamado Highlands, la construcción gradual de más de trescientos chalés de una planta en el término proveyeron un paisaje único y eventualmente la condujeron a su nombre actual1, que se instituyó en 1924. Cottage City ha sido tradicionalmente conocida como una comunidad muy unida y orientada a la familia que ha sido el hogar de obreros y funcionarios durante décadas. Hoy, al igual que todas las que la rodean en el Condado de Prince George, Cottage City es una comunidad en transición. No obstante, tuve pocos problemas en localizar a varios residentes mayores que habían pasado sus vidas allí. Fui también capaz de entrevistar a un gran número de antiguos residentes de Cottage City que se habían mudado, pero que aún tenían lazos con su antiguo hogar. Muchas de estas personas de ambos bandos recordaban a la familia Doe. Me asombró enterarme de que ningún otro investigador o periodista les había preguntado antes a ninguno de ellos sobre la historia detrás de El Exorcista que había tenido lugar calle arriba en el corazón de su pueblo.

La mayoría del tiempo de investigación que invertí en este caso estuvo dirigido a entrevistar a residentes antiguos y actuales de Cottage City que hubieran conocido personalmente a Rob Doe y su familia. En total, grabé entrevistas con 102 individuos para esta investigación. Especificamente, localizé y entrevisté a miembros de cinco de las 17 familias que residían en la manzana del 3800 de la Avenida 40 en 1949. Todos ellos conocían a la familia Doe. Mucha de la gente que entrevisté eran amigos de Rob Doe y muchos habían ido a la escuela con él en el Cottage City Elementary [Escuela Elemental de Cottage City] y Bladensburg Junior High [Escuela de enseñanza media Blandesburg].

Para el archivo, Rob Doe entró en séptimo curso en la Bladensburg Junior High en otoño de 1947, y se le sacó de la escuela a mitad de su año de octavo curso en enero de 1949. Se reenganchó al octavo curso en la Bladensburg Junior High por el año escolar 1949-50, después pasó los siguientes cuatro años—desde el otoño de 1950 hasta junio de 1954—en el Gonzaga High School [Instituto Gonzaga] en Washington, D.C.

Entre las docenas de personas con las que hablé que conocían a Doe, parecía haber un empate entre los que estaban al tanto de que El Exorcista estaba basada en sucesos que le ocurrieron a él y los que no.

Uno de los primeros individuos con los que hablé fue T. Weston Scott Jr., un residente de Cottage City desde 1919 y un miembro de toda la vida del Departamento de Bomberos de Cottage City-Colmar Manor. Habiendo servido como jefe de bomberos local por más de veinte años, había poco sobre esta comunidad que el Sr. Scott no supiera. Me ofreció su conocimiento de la situación sin vacilación.

“El chico involucrado fue [Rob Doe] y vivía en el 3807 de la Avenida 40,” afirmó. “Conocía al chico pero no sabía mucho sobre lo que estaba ocurriendo para ser sincero. Lo mantuvieron en silencio a la sazón y más tarde hubo un montón de ruido sobre ello. Los [Does] vivían allí desde los treinta y se quedaron en esa casa unos 20 años. Creo que la mayoría de los vecinos mayores que estaban por aquí en aquel tiempo saben sobre ello. Aunque la mayoría de ellos se han ido.”

El actual alcalde y jefe de policía de Cottage City, William Hall padre, se mudó a su hogar del 3810 de la Avenida 40 en 1968. Su casa está enfrente de la antigua residencia de los Doe y desde el día que se mudó ha sabido de la extraña historia que supuestamente aconteció al otro lado de la calle. Me contó:

Sólo sé lo que la gente me cuenta. Años atrás oí el nombre del chico y era [Doe], pero no lo conozco personalmente ni nada parecido. Ocurrió en la casa justo enfrente de la mía en el 3807 y eso fue allá por 1949. Cuando me mudé aquí, los vecinos lo sabían. Cuando vine aquí por primera vez aún se hablaba de ello, pero ahora la gente no dice mucho sobre el tema. Después de la película algunos de los residentes más mayores la llamaban “La Casa del Exorcista” pero a día de hoy está vacante y la verdad es que nadie viene por aquí hablando de ello ni nada parecido. La mayoría de la gente cree que ocurrió en Mount Rainier.


Entre entrevistas, seleccioné del gran montón de referencias de The Prince George’s Post las de los últimos cuarenta y principios de los cincuenta que había recogido y archivado sobre la familia Doe. Advertí que esta familia había jugado a las cartas frecuentemente con algunos vecinos llamados Kagey, obviamente una de las pocas familias con las que escogieron socializar. En mis viajes por el pueblo se me contó que un hijo, Alvin Kagey, era ahora dentista en Virginia del Sur y que incluso había sido llamado a declarar como experto dental estatal en el famoso juicio a Marv Albert. En una entrevista conmigo, el Sr. Kagey reveló algunos conocimientos fascinantes sobre este caso:


Déjeme que a modo de introducción le diga que no he visto a [Rob Doe] por probablemente 45 años pero aún le considero un amigo así que no quiero traicionar eso. [Rob] es un año más jóven que yo, estaba un año detrás mío en la Escuela Elemental de Cottage City y aunque sé que tenía amigos, él era en cierto sentido un poco solitario. No sé de ninguna otra palabra que pudiera usar que fuera más apropiada. Él era algo sedentario, algo callado, igual que sus padres. No creo que estuviese interesado en los deportes. El contacto que tuve con él fue porque sus padres jugaban a las cartas. En aquellos días la Canasta era el juego de moda y mis padres, junto con los [Does], los Hodges y los Clarks, jugaban a la Canasta casi todos los sábados por la noche de forma rotativa. Los [Does] eran miembros muy activos de este grupo que duró años y por aquél entonces los padres llevaban a sus hijos con ellos, llegué a conocer a [Rob] de esa manera.


Le pregunté al Sr. Kagey si estaba al tanto de la supuesta posesión de Rob Doe. Seguramente hubiera supuesto un impedimento para las partidas de cartas. Me respondió:


La verdad es que nunca se habló de ello. Sé que [Rob] de alguna forma, voy a utilizar el término se puso “enfermo” y si recuerdo bien los hechos él y su madre fueron a St. Louis para que recibiera “tratamiento.” Ellos eran luteranos y en algún punto hubo una conversión al catolicismo. Recuerdo por aquel tiempo a su padre contándole a mi padre algo sobre cómo [Rob] estaba actuando de forma rara o extraña o algo y también hablaron de algunas otras cosas. “Posesión” no se usó en absoluto. Oí acerca de eso cuando estaba sucediendo y la siguiente vez que oí sobre ello fue probablemente en 1974 cuando salió la película y yo estaba aquí abajo en Virginia, le conté a un amigo mío de donde era yo y me dijo “Oh, ¿has visto la película El Exorcista?,” me dijo que había sucecido en Mount Rainier y empezó a contarme la película y yo pensé “Oh-oh, yo sé donde ocurrió eso—¡y no fue en Mount Rainier!” Yo sabía que había ocurrido realmente en Cottage City y no en Mount Rainier así que me dirigí a mi padre que ni había visto la película ni había leído el libro, hablé con él y le conté todo lo de la película y me dijo: “Ese es [Rob Doe].” Mi padre no tenía absolutamente ningún conocimiento de la película o del libro ni nada. Es sólo lo que sabía de la familia [Doe]. La familia [Doe] había vivido en Cottage City desde que yo puedo recordar—nunca vivieron en Mount Rainier, pero no creo que la gente supiera realmente nada de lo que había pasado. Nosotros vivíamos de forma distinta entonces. Fue como si nunca hubiera sucedido en Cottage City y no creo que fuera encubierto. Simplemente creo que no era del conocimiento general. Nunca he oído que se hablara de ello en el pueblo. Mis padres fueron la única fuente y eso provenía directamente del [Sr. Doe].

Mientras entraba en contacto con un creciente conjunto de valiosas fuentes de Cottage City, el apellido de una familia en particular salió a la luz repetidamente. Tres hermanos de esta familia se habían criado en el pueblo y eran bien conocidos por su implicación en la comunidad. Uno de los hermanos en particular se decía que había sido el mejor amigo de Rob Doe y un compañero constante durante varios años. Los dos chicos nacieron con sólo unos días de diferencia y desarrollaron una relación única a una edad muy temprana que duró hasta su adolescencia. Dos de los hermanos de esta familia estuvieron de acuerdo en hablar conmigo, pero sólo a condición de que se les debía conceder anonimato. Su testimonio los coloca en el mismo corazón de la epopeya de Rob Doe. El hermano mayor, “J. C.,” nació en 1926. Él relató sus recuerdos de lo que había sucedido calle arriba de su hogar en 1949:


Estoy al tanto de la historia y conozco a un montón de gente que siguió la historia y, bueno, sí le conocí. Había muy poca gente que supiera de ello a la sazón. Nosotros nos hemos mantenido en silencio acerca de ello a lo largo de los años deliberadamente porque no sucedió en Mount Rainier. Él y mi hermano menor eran amigos íntimos y eran muy precoces, si sabe lo que quiero decir. En todos los barrios los chavales se emparejan y este es el tipo de cosa que sucedió, esos dos se emparejaron y eran virtualmente inseparables. Eran dos solitarios que se encontraron el uno al otro e hicieron un montón de travesuras. Había allí una relación muy cercana, una relación muy cercana.


Le pregunté a J. C. si sabía algún detalle específico sobre la posesión que supuestamente le estaba ocurriendo a su amigo calle arriba. Respondió:

Supe que algo estaba ocurriendo antes incluso de que saliera el primer artículo. Se estaba desarrollando durante un periodo de tiempo y podías ver esta condición incrementándose. Podría decir que estuve en la casa y presencié esas cosas. Asistí al estreno local de ese vídeo[En las garras del Maligno] y exageraron muchas cosas de las que ocurrieron. Una de las cosas que intentaron enfatizar en ese espectáculo fue lo del chico escupiendo. Bueno, con respecto a este par, advertí que uno de los lazos comunes entre ellos, encontraron una forma muy astuta de hacerlo, podían escupir con gran precisión hasta diez pies [Nota del T: Unos tres metros]. Era algo común y corriente. Mantenían la boca cerrada, levantaban los labios y escupían a través de los dientes, desarrollaron de alguna manera una forma de hacerlo. Los veía haciendo aquello todo el tiempo. Otra cosa fue lo de la cama moviéndose de un lado para otro. En aquellos días las camas tenían muelles de alambre y estaban sobre ruedas y no era difícil en absoluto hacer que la cama botara y se moviera de un lado para otro—era más difícil mantenerlas quietas en un sitio y su cama era como aquellas. Un montón de cosas como esas pueden exagerarse para fabricar una historia y eso es exactamente lo que ha ocurrido.


Teniendo en cuenta que J. C. era uno de los pocos que realmente sabía que Rob estaba atravesando esta fase en aquel tiempo y pudo observar la situación de primera mano, le pregunté si pensaba que el chico estaba verdaderamente poseído por el diablo, y él repondió:


No, no creo que nunca hubiera estado poseído. Creo que era psicológico. En cuanto a una posesión real o algo parecido, no lo creo. Hay algunos aspectos psicológicos interesantes en ello. Ellos eran luteranos alemanes y él era hijo único, creo que la abuela es realmente la figura principal. Ella tuvo un rol muy influyente en todo esto. Tienes este ambiente de superstición religiosa del viejo mundo, la madre quedó atrapada en él y el padre se quedó más o menos en segundo plano—Creo que él podía ver lo que estaba pasando que es por lo que nunca se le menciona. La historia real es mucho más intrigante desde un punto de vista psicológico. La base del asunto real podría dar para una historia condenadamente buena, no tengo dudas acerca de eso. El resto puede imaginárselo. Tienes a estos dos pillos que tenían una fuerte tendencia a abusar de la gente que era más débil que ellos. Eran un par de manipuladores y representaron su farsa. En parejas como ésta se compite el uno con el otro, no se llevan bien y tienen que mantenerse haciendo algo para salvaguardar su relación y eso significa mal comportamiento en una forma u otra. Estaban intentando superarse el uno al otro.


Se decía que el hemano de J. C., “B. C.” había sido el mejor amigo de Rob Doe durante la infancia. Fuí advertido por varios de que hablar con él resultaría difícil debido a su relación tan cercana con el sujeto de este artículo. Obtuve su dirección y —sin previo aviso—llamé a su puerta a la 1:00 p.m. de la tarde del 20 de enero de 1998. Precavidamente me invitó a entrar y procedió a darme una intensa y detallada descripcción de su relación de la infancia con Rob Doe en Cottage City. Debido a la delicada naturaleza del tema, no puedo revelar mucho de lo que se habló aquel día. Puedo decir que B. C. proporcionó un perfil detallado de un hijo único que pasó por todo menos una infancia normal: agobiado por sus obsesivamente religiosas madre y abuela quien tenía un profundo interés en el espiritismo y los tableros Ouija®; marginado por sus compañeros de clase en el colegio; proclive a las rabietas e incluso a arrebatos violentos hacia su familia y sus pocos amigos; exhibía un comportamiento cruel y en ocasiones incluso sádico hacia otros niños e incluso animales. Era evidente que los elementos de la supuesta posesión habían estado siempre allí, remontándose años y años atrás. “Disfuncional” hubiera sido la palabra que los psiquiatras de la era moderna habrían usado para describir el hogar y la educación del chico.

B. C. fue franco conmigo desde el principio:


Desde que salió la película nunca he dicho su nombre delante de nadie, ni siquiera de mi esposa. Éramos compañeros de juegos y de clase. Jugábamos juntos desde que nos mudamos los dos aquí cuando yo tenía tres años y fuimos juntos a la escuela —Escuela Elemental de Cottage City durante los 40 hasta la Escuela de Secundaria Bladensburg. Ellos siempre vivieron en el 3807 de la Avenida 40 así que no sé de dónde salió esa tontería de Mount Rainier. La gente pregunta cómo era en aquél entonces y le puedo asegurar que no es lo que usted llamaría un chico normal. Él era hijo único, bastante malcriado y era un cabrón malvado2. Estábamos juntos todo el tiempo y solíamos pelearnos a todas horas.


Superando las reticencias iniciales para pasar a hablar directamente de los detalles del caso, B. C. eventualmente se abrió y ofreció algunas interesantes anécdotas:


Sucedió una cosa con respecto a todo esto que he tenido dificultades de clarificar en mi mente. Estábamos en octavo curso, era el año escolar 48-49 y estábamos en la misma clase juntos en la Escuela de Secundaria Bladensburg. Él estaba sentado en una silla, era una de esas que tenían un brazo incorporado y parecía que él estaba sacudiendo el pupitre—el pupitre se estaba sacudiendo y vibrando extremadamente rápido y recuerdo al profesor gritándole que se detuviera y recuerdo que él gritó algo así como “No lo estoy haciendo yo”, se lo llevaron de clase y esa fue la última vez que lo ví en el colegio. El pupitre de seguro que no se desplazaba por la habitación como ese libro [Posesión] decía3, tan sólo se sacudía. No sé si él lo estaba haciendo o qué lo estaba haciendo porque no consigo clarificarlo en mi mente. Concluyendo. Al principio era muy secreto en el vecindario—nadie sabía nada. Yo no le había visto por algún tiempo y me estaba preguntando qué le habría ocurrido. Aún veía a su padre y recuerdo haber ido a su casa y que su abuela alemana salió, ella apenas hablaba inglés, y me dijo que él estaba en St. Louis visitando a unos parientes y que estaría allí por algún tiempo. Él no había estado en la escuela y por lo que ví sabía que algo extraño estaba pasando, pero no sabía el qué. Cuando salió aquel artículo del Washington Post más adelante aquel verano supe por los detalles que se trataba de él. Nadie más por Cottage City sabía que era él, entonces, un año más tarde o así su madre se lo contó a una de las señoras en una reunión del club de señoras local y eso fue como retransmitirlo por un altavoz. La historia se extendió por Cottage City pero entonces murió poco después de eso.


B. C. tenía algunas extrañas teorías acerca de qué pudo haber pasado con respecto a la “posesión”:


La razón detrás de ello, se va usted a reír pero no me importa. Había un perro que vagabundeaba por el vecindario en aquella época… Era mitad cocker spaniel rojo y parecía que era mitad chow-chow. Este perro era perverso y nunca tuvo dueño. Simplemente salió de ninguna parte. Bueno, [Rob] básicamente adoptó a ese perro. Aquel perro era realmente su mejor amigo, no yo. Ese perro odiaba a todo y a todos y mordía a cualquiera que tuviera a la vista pero quería a [Rob]. [Rob] lo alimentaba y se lo llevaba a casa con él. Una vez me llamó y me dijo que me pasara por su casa, yo nunca confié realmente en él porque era taimado y un verdadero pequeño cabrón malvado. Estaba yendo para allá y él estaba observando desde la ventana del sótano, cuando llegué a su casa oí la puerta del porche de atrás cerrarse de un portazo y supe inmediatamente lo que había hecho. Él había hecho este tipo de cosas muchas veces antes a diferentes chavales. Empezé a correr como un loco porque él había azuzado al perro contra mí. Cuando llegué a casa me llamó y se estaba riendo a mandíbula batiente. Ese es el tipo de persona que era. Hacía eso todo el tiempo. Siempre azuzaba al perro contra cualquiera que pasara por allí…. Podría contarle muchas, muchas otras historias como esa.


B. C. ha estado agradecido todos estos años de que la historia real nunca haya sido revelada por nadie. Anteriormente al estreno del video En las garras del Maligno siempre había sido protector con la identidad real de Rob Doe. Con una risa sarcástica continuó:


Un amigo mío me lleva por el punto donde se levantaba la casa en Bunker Hill Road en Mount Rainier y me cuenta ‘Ahí es donde ocurrió la historia de El Exorcista’ y yo me hago el sueco, le miro y fingiendo sorpresa le digo ‘¿Ah sí, de veras? Qué interesante.’ Y a mí mismo me digo, “Gracias a dios que nadie conoce la historia real.” Todos están mirando en el lugar equivocado. Todos están mirando a Mount Rainier y St. James y al padre Hughes y no es allí. Siempre ha sido en Cottage City, usted ha dado en el clavo y todos los demás están equivocados.


Dejé el hogar de B. C. a las 4:45 p.m., devanándome los sesos con la referencia del personaje dada por el mejor amigo de la infancia que el chico hechizado tuvo jamás.






Notas


1: "Cottage" significa chalet o casa de campo.

2: "Mean bastard" en el original, tiene difícil traducción, es indudablemente vulgar y quiere dar a entender una persona realmente mezquina y perversa, quizá sería lo que en España llamamos un "hijoputa con pintas de colores"

3: Este incidente, igualmente exagerado, también aparece en el supuesto "diario" del exorcismo como causa de la expulsión de Hunkeler del colegio.

Publicado por Shoikan :: 6:19 p. m. ::

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